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Comentario de texto

By Manrique | February 1, 2008

Hola a todas. Como sabéis, en el examen de hoy habéis comentado un texto del capítulo X de la Segunda Parte del Quijote. Os transcribo el fragmento para que comentéis los aspectos más destacados por lo que respecta al lenguaje, la psicología del personaje y la dicotomía entre verdad y ficción.

-Ahora bien, todas las cosas tienen remedio, si no es la muerte, debajo de cuyo yugo hemos de pasar todos, mal que nos pese, al acabar de la vida. Este mi amo por mil señales he visto que es un loco de atar, y aun también yo no le quedo en zaga, pues soy más mentecato que él, pues le sigo y le sirvo, si es verdadero el refrán que dice: «Dime con quién andas, decirte he quién eres», y el otro de «No con quien naces, sino con quien paces». Siendo, pues, loco, como lo es, y de locura que las más veces toma unas cosas por otras y juzga lo blanco por negro y lo negro por blanco, como se pareció cuando dijo que los molinos de viento eran gigantes, y las mulas de los religiosos dromedarios, y las manadas de carneros ejércitos de enemigos, y otras muchas cosas a este tono, no será muy difícil hacerle creer que una labradora, la primera que me topare por aquí, es la señora Dulcinea; y cuando él no lo crea, juraré yo, y si él jurare, tornaré yo a jurar, y si porfiare, porfiaré yo más, y de manera que tengo de tener la mía siempre sobre el hito, venga lo que viniere. Quizá con esta porfía acabaré con él que no me envíe otra vez a semejantes mensajerías, viendo cuán mal recado le traigo dellas, o quizá pensará, como yo imagino, que algún mal encantador de estos que él dice que le quieren mal la habrá mudado la figura, por hacerle mal y daño.

Topics: Narrativa, Opinión | 5 Comments »

5 Responses to “Comentario de texto”

  1. Elisa Says:
    February 1st, 2008 at 13:13

    ¡Hola!

    Después de un largo e intenso día de duro trabajo vuelvo a reencontrarme con el fragmento de soliloquio de nuestro ya querido amigo Sancho Panza en el mundo ficticio, ya que igual que Cervantes se inventaba de todo para hacer publicidad de sus libros en el Quijote, también podemos hacer publicidad de nuestro bachillerato haciendo ver que conocemos a Sancho y a su amo don Quijote, pese a que Alonso Quijano haya muerto.

    Así pues, aunque hoy no pueda comentarlo por problemas de tiempo (aún debo actualizar y se acercan las 12:00 de la noche), debo de hacer deberes (en este caso escritos y prefiero hacerlo primero para después comentar tranquilamente y a mis anchas por ordenador), lo haré el domingo, que supongo que está en los límites de entrega de estos deberes informáticos.

    Por cierto, respecto al examen creo que a todas las humanistas nos ha ido bien, de lo que me alegro mucho. El examen trimestral ya es otro cantar.

    Hasta el domingo, pues.

    Elisa.

  2. Venus Says:
    February 1st, 2008 at 15:48

    ¡Hola Manrique!

    Bien es cierto que este viernes hemos hecho el examen de literatura, sobre el Quijote de la Mancha.

    Respecto al capitulo que hemos tenido que comentar, concretamente el soliloquio,podria decir que se trata de un diálogo que mantiene Sancho con sigo mismo, y por lo tanto se muestran sus dudas y temores acerca de lo que tiene que hacer por su amo, Don Quijote.
    Sancho, como podemos observar en todo el capitulo y en toda la obra, utiliza muchos refranes que muetran su cultura popular. También utiliza expresiones coloquiales.

    Podemos ver tambien una gran característica de esta segunda parte de esta obra, en que ya no es el Quijote quien sufre las imaginaciones y por lo tanto que le llevan a la locura sino que son los demas que le hacen creer cosas falsas, por burlarse de él o por su propio beneficio.
    Asi pues es Sancho quien decide mentirle acerca de quien es Dulcinea, por su temor a no ser herido por los habitantes su pueblo.

    Sancho afirma la locura de su amo, recordando algunas de las aventuras vividas en la primera parte, y con eso se convence y le miente.
    Sancho, como podemos ver, es un hombre materialista, realista, y que va a lo paractico de la vida, pero aun asi le sigue fiel al ingenioso hidalgo.

    En conclusión podemos, ver como se van mostrando cada vez mas los carácteres de cada personaje, en esta segunda parte, y sobretodo en este soliloquio donde vemos la cultura y la manera de pensar de Sancho.

    Bien , pues ya he hecho mi actualización del sábado , asi que nos vemos la semana que viene en literatura castellana.

    Un saludo,

    Venus

  3. Melibea Says:
    February 3rd, 2008 at 5:48

    Creo que Venus a resumido claramente los aspectos más destacados del fragmento.

    Centrarse especialmente en que es Sancho el que decide como debe ser la realidad que vea Don Quijote, hacer que su amo vea exactamente lo que Sancho desee. Es el fragmento en que mejor pude apreciar que en esta segunda parte no es el Quijote el que transforma la realidad, son los otros los que llevan a cabo esta transformación, en este caso Sancho.
    Si el Quijote afirmaba que estaba viendo a una labradora, Sancho respondía que esta era Dulcinea.
    Y así sucesivamente.

    Sancho utiliza sus famosos refranes muy comunes a lo largo de la obra, utilizando expresiones coloquiales y un lenguaje popular.

    El contraste entre realidad y ficción propio de la obra
    se refleja perfectamente en este episodio.
    La realidad idealizada y la realidad exterior, un conflicto que tiene lugar entre ambas.

    Me gustaría seguir comentando el fragmento pero desafortunadamente entre tantos exámenes casi no hay tiempo, espero que el resto de humanistas puedan completar el comentario de dicho fragmento.

    Melibea.

  4. Elisa Says:
    February 3rd, 2008 at 7:39

    Lo prometido es deuda. Como veo que nadie hace una introducción, ya la hago yo :D :

    Nos encontramos frente al fragmento del soliloquio de Sancho Panza, del décimo capítulo, contextualizado en la tercera salida del protagonista, de la segunda parte de la obra cervantina llamada Segunda Parte del ingenioso caballero Don Quijote de la Mancha, que fue publicada en 1615, diez años más tarde de la publicación de la primera, esta vez titulada El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Pese a ser una respuesta a la falsa versión que hizo Avellaneda, la novela es la mejor de la historia de la literatura universal, pues así ha sido considerada por entendidos en Letras.

    Por lo que respecta al lenguaje y vocabulario usado, es una presencia notable la cantidad de refranes y expresiones que el escudero del Caballero de la Triste Figura utiliza para expresar la tonta actitud frente a su amo (“Dime con [...] paces”), así dándose cuenta de la realidad de los hechos que les han sucedido. Es pues, una actitud de una persona un tanto ingenua e inocente, pero a la vez realista con sus actos. Pese a ello, como se puede ver en el soliloquio, el hecho de ser mentecato es debido al incipiente idealismo que dotará a Sancho al finalizar la novela, haciéndole ver al Quijote finalmente quién era su bella Dulcinea. Para hacerlo, él mismo se inventa y piensa cómo hacer para engañarle, así insistiendo si cabe la posibilidad de que don Quijote no se lo crea.

    Pese a dicho vocabulario rústico y popular con expresiones de lo más cotidianas, este soliloquio ya apunta maneras de un vocabulario más arcaico y culto (que estaba fuera de lugar en la época en que se dio la obra) así haciendo que Sancho poco a poco se vaya “quijotizando”. Es pues, un capítulo en el que se ve cómo los roles de los distintos personajes se intercambian hasta llegar al final de la obra con un desenlace de lo más inesperado.

    Confesando él mismo sobre su primeriza locura, se puede ver la distorisón entre realidad y ficción a la hora de intentar engañar al Caballero de los Leones haciéndole ver que la primera muchacha que por allí pasara fuera Dulcinea. Continuando con el capítulo, se verá que don Quijote no se cree que ella fuere así, puesto que la moza no es demasiado agraciada y parece que don Quijote se haya llevado una decepción. Pero, el ingenuo de don Quijote, después de que Sancho (como bien ha dicho en el soliloquio) porfiara tantas veces como fuera necesario de hacerle creer que aquella labradora era Dulcinea, atribuye este hecho a un encantamiento de algún mago que le tuviera ojeriza. Así, se cumplen las expectativas de Sancho (“o quizá pensará [...] daño”).

    Así Sancho, en este soliloquio, otra vez se le ven las intenciones de acabar con la locura de su amo para que no le vuelva a llevar a ningún recado más, sin saber él mismo que sus papeles se intercambiarán en poco tiempo. Pese a ello, Sancho sigue fiel a su amo, tal y como se verá en el último capítulo de esta fantástica obra.

    Es en este capítulo donde se ve la ya primeriza cordura de don Quijote, que ahora no reconoce a Dulcinea en las labradoras aunque Sancho le quiera mentir. Pese a ello, no olvidemos el fragmento donde se siente afligido por los hechizos contra él de algunos magos que le tienen ojeriza, lo que hace que su habitual y usual locura vuelva a ser la protagonista.

  5. Galatea Says:
    February 3rd, 2008 at 11:36

    Como veo que Elisa ya a hecho una introducción

    perfecta del capítulo me ahorraré esa parte que siempre

    empieza igual y ya empieza a ser monótona .

    Tendré que repetir varios aspectos del comentario,

    aunque ya han sido mencionados por las anteriores

    humanistas , pero sinó me quedo sin “substancia”

    para comentar.

    Este fragmento trata sobre el soliloquio de Sancho .

    Aquí apreciamos como el escudero habla consigo mismo

    como si fuera su propio confensor . Podemos observar

    también que cuanto más avanza la obra, Sancho se va

    Quijotizando cada vez más ,es decir ,utilizando palabras

    más cultas . Pero como es Sancho , no puede evitar

    utilizar algún refrán.

    Besos humanistas . Con los exámenes estamos al borde

    de nuestras limitaciones.

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