PRIMARIA

El valor de aprender juntos

Cultivamos una base ética y sólida, donde la innovación y el trabajo en equipo hacen crecer a niños y niñas autónomos, comprometidos y con voz propia.

La etapa de Educación Primaria sigue la línea pedagógica iniciada en Infantil, donde el alumno/a continúa siendo el protagonista de su propio aprendizaje.

Nuestro objetivo principal es fomentar el talento de cada niño y niña y desarrollar su pensamiento sin límites. Para lograrlo, implementamos un aprendizaje transversal que trabaja las diferentes competencias.

Una de las vías clave que utilizamos es la gamificación. Como nos dice la neurociencia, sin emoción no hay aprendizaje, por lo que buscamos despertar la curiosidad y el interés de los alumnos en cada actividad que proponemos. De esta manera, a través del juego, afianzamos el aprendizaje de los diferentes conceptos.

En ‘Emprendimiento’ fomentamos la actitud proactiva. El alumnado aprende a transformar la iniciativa en acción simulando el proceso de un proyecto empresarial. Desarrollan la autonomía, el trabajo en equipo y la planificación, adquiriendo una mentalidad de superación clave para su futuro vital y profesional.

En la Animación Lectora buscamos «contagiar» el gusto por leer haciéndolo divertido. No se trata solo de leer, sino de vivir las historias. Mediante actividades lúdicas, juegos y talleres creativos, el alumnado interactúa con los textos, debate sobre los personajes y descubre la lectura como una aventura apasionante, cultivando el placer de leer por voluntad propia.

Partimos de una base física sólida, trabajando la mejora de la fuerza muscular, la resistencia y la coordinación, para alcanzar un alto grado de control y conocimiento del propio cuerpo. Este dominio físico es el que nos permite, en una segunda fase, fortalecer aspectos emocionales clave como la autoestima, la confianza en uno mismo y el trabajo cooperativo. Además, se aplican estas competencias en el aprendizaje de aspectos técnicos, como ejercicios de defensa personal.

En nuestra escuela entendemos el aprendizaje autónomo como la capacidad de los alumnos de tomar la iniciativa en su propia formación. Durante estas mañanas o tardes, el alumnado aprende a investigar, pensar de manera crítica y gestionar su tiempo para cumplir los objetivos marcados con el acompañamiento del profesorado. Nuestra finalidad es formar personas curiosas, resilientes y capaces de adaptarse a un mundo en cambio constante, preparando a nuestro alumnado para seguir aprendiendo con seguridad a lo largo de toda la vida.

Maker es nuestra apuesta por la cultura del ‘hacer’ (maker culture). En un mundo donde a menudo somos consumidores pasivos de tecnología, esta materia cambia la visión: el objetivo no es solo utilizar la tecnología, sino crear con ella.

Adoptamos la filosofía del «hazlo tú mismo» (DIY), donde el alumnado aprende haciendo, experimentando y resolviendo retos.

Formamos alumnos autónomos, competentes y resolutivos, preparados para encontrar soluciones creativas a los retos del futuro.

El área donde trabajan de manera específica dos inteligencias, la lógico-matemática y la visual-espacial. Al margen de estos aspectos específicos del juego, también se trabajan de forma directa aspectos vinculados con la capacidad de interacción y relación con los compañeros de clase a través del respeto, la capacidad de detectar y asumir los errores y aceptarlos, así como gestionar correctamente las victorias y derrotas haciéndolo de forma deportiva y respetuosa.

En esta asignatura, ponemos las emociones en el centro. A través de historias, vídeos e imágenes que nos impactan, exploramos qué sentimos y abrimos un diálogo para entender por qué. No nos quedamos solo en la conversación: el objetivo es dar al alumnado herramientas reales para identificar, poner nombre y gestionar positivamente todo lo que les pasa por dentro. Es un entrenamiento esencial para su bienestar y su inteligencia emocional.

El objetivo de esta actividad es crear un entorno donde el alumnado aprende a bailar, actuar y gestionarse en escena, descubriendo el valor del trabajo cooperativo. Más allá de la técnica escénica, este entrenamiento les enseña a situarse ante el público sin miedo y a ganar confianza en sí mismos. Es una herramienta para sentirse cómodos en cualquier situación, ya que esta cultura musical estimula directamente la autoestima.